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Roomies de pechito ¿les ha pasado?

by • 23 septiembre, 2014 • COLABORADORES, TOP 5Comentarios desactivados en Roomies de pechito ¿les ha pasado?1884

 

Por Almond

Seguramente ustedes también han tenido roomies desafortunados… El que se hace pato a la hora de repartir gastos, el que se enoja por que le cobras, el que no lava sus platos, o el que de plano tira y tira basura pero jamás saca bolsas. Ya saben, está el que coopera mucho, el que de plano es un dolor de culo y por supuesto el roomie gris que simplemente cohabita y respira el mismo aire que tú.

En mi caso vivimos cinco niñas en un mismo departamento. Sí. Somos cinco MUJERES compartiendo un mismo espacio. Ya se imaginarán el enorme despliegue hormonal en el que vivimos. Un despliegue que puede llegar a apestar, y mucho.

Y si de confesiones se trata, les diré que yo soy la roomie de pechito: voluntariamente me he dedicado a resolver todos los desperfectos del depa. Que la gotera, que la limpieza, que ya no hay cloro, que llámale al del agua, que llámale al de mantenimiento, electricista, plomero, cable, limpieza. Blah, blah, blah. Amo mi casa y paso mucho tiempo ahí. Me gusta que se vea linda, que no sufra. Es mi gigante y demandante bebé.

Me puse en una tremenda desventaja. Querer tanto a este niño me convirtió en la que le resuelve y consiente todo. Y por ende, me convertí en la mamá enojona arma dramas, que se molesta si le tocan un pelo a su cría.

Después de llegar a niveles de histeria catárticos recogiendo y haciendo berrinches de cualquier cosa orquestada por la «falta de apoyo» de mis roomies, aprendí –a la mala–, que es más importante vivir en paz con las personas con las que compartes tu casa, que enojarse porque alguien no lavó sus platos.

Si alguno de ustedes está en mi situación, les tengo noticias: ya estamos en estas, ni modo, aceptémoslo. Ahora hay que tener muy presente que todo lo que hacemos, es por y para nosotros. Lo hacemos por preservar la armonía en la que vivimos. Enojarse por lo que hacen o no los demás sobra. Ya saben, al final cada cosa se acomoda y cada quién recibe lo que merece.

Si quieren luchar por una casa bonita háganlo, pero háganlo en paz con los demás. Y ni modo, hay que aprender a aceptar y llevarla bien con la gente con la que nos tocó vivir.

En lo personal me da una flojera terrible imaginar que tengo que vivir entre viejas jetudas que me eché encima por vanalidades.

El tema de los roomies es complicado y mucho. Bien dicen que sólo conocerás a una persona hasta que vives con ella. Si están a punto de vivir con alguien a quien quieren mucho AGUAS, piénsenla dos veces, el desenlace puede tener muchísimos finales.

Lo que sí les diré es que vale la pena aventarse, porque más allá de conocer bien a otras personas, vivir con alguien hace que te conozcas a ti mismo profundamente. Tanto tus virtudes chidísimas, como tus no tan gratas manías.

 

 

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