e
Friday Night Lights filming near Austin, Texas.

Clear Eyes, Full Hearts, Can’t Lose!

by • 29 agosto, 2014 • TOP 5, TV DRAMAComments Off1704

Por Alberto Ramírez Mier

 

Estamos en la víspera de la nueva temporada de la NFL, y desde hace unos años, éste es el momento en el que una serie regresa a mi cabeza.

Sé que el futbol americano es un tema peligroso –unos lo aman y muchos más lo odian-, pero éste es un programa que trasciende del campo y funciona para todos por igual.

Hace unos años, un muy buen amigo me recomendó una serie llamada Friday Night Lights (2006-2011). Me pareció muy curioso, ya que él pertenece al grupo que simplemente no es compatible con este deporte.

Decidí darle una oportunidad y me llevé una muy grata sorpresa.

A pesar de que el programa gira en torno al equipo de futbol americano de una preparatoria, el objetivo no era mostrar sus hazañas deportivas sino el impacto que éste tiene en las vidas de cada uno de los habitantes del pequeño pueblo ficticio de Texas en el que está ubicado.

Sí, tiene su toque “telenovelezco” y en ocasiones absurdo, pero el realismo con el que se aborda a la gente de un pueblo rural norteamericano –de esos que ni siquiera encuentras en el mapa- es uno de los elementos que la hacen entrañable. Estamos hablando de un lugar en el que el racismo todavía existe, en el que la religión es parte de la vida cotidiana. Un pueblo que no tiene esperanzas de destacar más que por su equipo, el cual moldea a la sociedad y da sueños y esperanzas a sus jóvenes.

También, esta serie es uno de esos casos en el que los actores se adueñan de sus papeles. Tanto así que el creador de la serie, Peter Berg, les permitía “ignorar” los guiones si sentían que el personaje debía decir ciertas cosas o actuar de determinada manera.

Aquí es donde quiero destacar a su protagonista, Kyle Chandler, quien interpretó al entrenador del equipo, el coach Eric Taylor.

Ver cada una de sus escenas y los fascinantes mensajes que le transmitía a sus dos familias (la real y a sus jugadores) eran los verdaderos placeres

Por su trabajo en la última temporada, Chandler ganó el Emmy de Mejor Actor de Drama en el 2011, venciendo a actores de la talla de Steve Buscemi (Boardwalk Empire), Michael C. Hall (Dexter), Hugh Laurie (Dr. House) y Jon Hamm (Mad Men).

Quiero ejemplificar todo esto a través de una escena del primer episodio de la serie.

Es el 4º cuarto del primer partido del coach Taylor al frente de las Panteras de Dillon. Las expectativas  son altísimas. Con sólo 6 minutos en el reloj, las Panteras van perdiendo por 10 puntos. La estrella del equipo, el quarterback Jason Street (Scott Porter), lanza un pase pero el rival lo intercepta. Sabe que si anotan, pierden el juego. La presión hace que este estudiante de preparatoria se lance para intentar robar el balón.

El fuerte golpe provoca que el rival suelte el ovoide. Éxito. Sin embargo, queda tendido en el campo. Todos saben que algo anda mal. Está consciente pero no puede moverse.

La conclusión del partido y el destino de Street lo dejaré para cuando vean la serie. Pero al final del juego, ambos equipos se reúnen para rezar por él.

Se escucha la voz en off del coach Taylor:

“Danos a todos aquí reunidos esta noche la fuerza para recordar que la vida es muy frágil. Todos somos vulnerables. Todos, en algún punto de nuestras vidas, caeremos. Debemos cargar con esto en nuestros corazones: que lo que tenemos es especial y nos lo pueden quitar, y cuando lo hagan, seremos probados. Seremos probados hasta nuestras almas. Son estos tiempos y es este dolor lo que nos permite ver el interior de nosotros”.

Es aquí cuando el mensaje salta del campo. No sólo se trata de un jugador lesionado, sino de  un joven de preparatoria que ve su pasión y su único boleto de salida del pueblo escaparse entre sus manos. La posibilidad de obtener una beca deportiva en una universidad respetable y la opción de convertirse en alguien en la vida comienzan a desaparecer mientras es examinado por los doctores.

Y esto impacta a todo un pueblo devoto a su equipo. Todos serán probados, y sólo los que tengan más convicción, vencerán. Aquellos que tengan la visión clara y el corazón lleno, jamás perderán.

Es este tipo de situaciones las que hicieron de Friday Night Lights –un programa ignorado por el público pero amado por la crítica- una serie memorable.

 

 

Related Posts